Les informó mal
La mayoría de ustedes han leído el cuento “lo que sucedió a un mozo que casó con una muchacha de muy mal carácter” de un hombre se llama El conde Lucanor. Bien, ese hombre, siento pena, les enteró mal. Les dio información… fuera del contexto. No creo que era sus intenciones para les indujo en error… pero él, el conde Lucanor, no es el mejor contador para este cuento. No les contó que paso antes del mozo vino a nuestra casa. No saben la verdad, pero no es su culpa. ¿Quién soy yo? Yo voy a decir la realidad, entonces mi nombre no es importante. Soy la hermanita, la única testigo. Si El conde Lucanor oyó el cuento y ahora no me sorprendió que está contándolo. Pero él les desordenó porque este cuento no es sobre el mozo de “buen carácter”. Este cuento fue escrito por Isabel, mi hermana.
Isabel era muy única. No le gustaba hacer los trabajos que las otras mujeres hicieron. Si, con dificultad ella podía cocinar la cena, pero peor, cuando ella cosía, sus dobladillos fueron torcidos. No le gustaba ordeñar las vacas tampoco los otros quehaceres que mujeres debían hacer para mantener la casa. Cuando hizo sus quehaceres, los hizo rápidos. Sus manos eran delicadas pero su mente era fuerte. Isabel no era incompetente. La realidad fue que ella era capaz ser una buena esposa. Ella tuvo muchos aspectos de valor que la mayoría de las mujeres en el pueblo. Sus pensamientos eran valiente porque su mente era curioso. Isabel le encantaba fantasear, ella era un pensadora. Pero, ¿que buena es una mujer que puede pensar?
Solamente había dos de nosotras. Mi mama se murió dos meses después de nací de la enfermedad. Entonces mi papa solo tuvo nosotras. Cuando ella tenía diez años y yo ocho después de los quehaceres en la mañana empezamos a aprender como leer y eventualmente escribir. Papá nos enseñó todo que sabía, no era mucho, pero suficiente y más de los otros hombres en el pueblo. Yo no me afectaron las palabras en la misma manera que Isabel. A mi, el trabajo de escribiendo y leyendo era muy tedioso y aburrido. Ese quehacer fue más grande que los otros para mi. Pero no para Isabel. Le encantaba soñar y escribir sus pensamientos. Me dijo un día que el trabajo del escribiendo fue como un acto de liberación de la mente. Pronto, Isabel podía hacer líneas de palabras que hicieron poemas que soñaba como canciones del miel; palabras dulces que formaron oraciones suaves.
Mi padre le preguntó a Isabel si podía ir al mercado para comprar las verdaderas y frutas para la semana. Yo fui con ella. Cuando llegamos al mercado Isabel estaba caminado con un libro nuevo que compró la ultima vez que estábamos allá en el mercado. Y yo le veo primero. Tuvo piel bronceo y pelo oscuro como la tierra. Sus ojos fueron concentrados en algo que yo no podía ver por encima de el montón de maíz. Tan guapo este hombre, sus ojos fueron fuertes e inteligente, estaban pensando. Cuando le dio cuenta que estábamos allá, él levantó su cara. Pero no me vio, solamente tuvo ojos para mi hermana. Este hombre, fue el hombre que Isabel se enamoró. Se llamó Rafael y este hombre también era culto como Isabel y le gustaba leer la poesía también. Era de Italia y habló con un acento que hizo oraciones suaves.
Isabel y Rafael se colaron para estudiar juntos y hablar sobre la poesía y cuentos que leyeron. Compartieron libros e ideas y palabras casi cada día. Su amor de literatura y cultura creció cuando pasaron tiempo juntos y también creció su amor. Sin embargo, su amor fue un romance prohibida porque los padres de Rafael hicieron un prometo a otra familia que fuera casarse con otra mujer en Italia y la verdad fue, Rafael solamente estaba en nuestro puebla por el verano. Y cuando regresara a Italia en el otoño, fuera casarse con la otra mujer. Nunca ha visto mi hermana feliz como estaba ese verano.
Pero el verano vino y pasó. Y el próximo primavera, cuando ella tenía diecisiete años, el primer hombre vino para hacer la corte con mi hermana. No nos sorprendió, Isabel era tan hermosa. Su pelo morena era largo, radiante y bailé en el viento cuando se mudaba Sus ojos fueron oscuros y parecieron como mantuvo secretos. Ella era una encantadora. El hombre que se preguntó a mi papá a casarse con Isabel tuvo mucho tierra y animales y sus padres van a darle un legado muy grande. La familia del hombre fue conocido y dinero no iría un problema. Ese hombre era guapo también pero Isabel no estaba de acuerda. Este hombre no era el hombre con quien que Isabel quería pasar su vida. Ella me dijo en secreto que ese hombre no pudo entender algunas de las palabras que ella usó cuando hablaron. Solamente el hombre habló sobre a las vacas y sus campos y sus cosechas. A Isabel él no le interesó. Aunque él hizo un prometo que podía suministrar por ella, Isabel quiso más de la vida que el dinero y su esposo ser un buen trabajador. Esa vida que él le prometió no fue suficiente. Ella quería un alma gemela, alguien que podía entender su mente sus pensamientos y su corazón. Me dijo que ella no quería pasar el resto de su vida con un hombre ignorante que ella no podía enamorarse. Ella quiso el amor de Rafael.
Muchos hombres vinieron a nuestra casa. Cada mes vino alguien diferente. Mi papá y los hombres hicieron el trato. Pero cada vez cuando el hombre quería conocer mi hermana, Isabel actuó como no era interesada. Habló a los hombres con mucho confianza pero no podía olvidar su primer amante. Un hombre le dijo a mi papa que mi hermana era demasiado confiada y que ella se tuvo muy creído. Creo que la razón es que a veces ella preguntaba a los hombre preguntas sobre literatura, poesía y los autores populares que ella les conocía. Los hombres no sabían nada sobre la poesía tampoco la mayoría no podían leer. Entonces los hombres sentían como tontos y pensaron que los preguntas fueron ofensivas. Todos cambiaron sus mentes después de conoció mi hermana. Pienso que los hombres no eran intelectuales como Isabel.
Cinco años vinieron y pasaron. Isabel nunca recibió nada de Rafael en Italia y nadie vino a la casa para preguntar a casarse con mi hermana. Pero un día en la primavera había un hombre. El día que vino a la casa Isabel estaba leyendo junto a la ventana del segundo piso de nuestra casa cuando le vio caminando por el sendero a la casa. Me llamó a la ventana y le miramos acercarse a la casa. Él lleva ropas sencillos y andrajosos, fueron un poco feas. Sus zapatos estaban cubierto con barro grueso y gris. Sin embargo, caminó con autoridad y nada podía cubrir su hermosura. Isabel pensó que el hombre tuvo un cara conocida. Se fue de la ventana y corrió por las escaleras. Y en la puerta había el hombre.
“Vengo de Italia.” El hombre habló con fuerza a mi papá, pero su voz Isabel no reconoció. Su piel era bronceo y su pelo era como la tierra, oscuro y perfecto. Pero sus ojos no estaban brillos.
“¿Perdón, pero porqué viene usted?” Mi papá le preguntó.
“Escuché que su hija necesitó un marido”
Él hizo el trato con mi papa y después conocí mi hermana no cambió su mente.
“Soy Isabel, su hija. ¿Cuál es su nombre? ¿No eres Rafael Marino?”
“Soy Fernando Marino, su hermano.”
Apareció a mi que él quería aceptar el desafío, mi hermana. Isabel pensó que iba a ser feliz con él que él tuvo un relación con Rafael y eso fue suficiente a Isabel. Él le gusta leer sobre la literatura y él tuvo un mente libre. Él sabía la poesía y los autores populares y podía escribir pero más importante podía leer las poemas de Isabel. Exactamente como su hermano, todavía, mi hermana no pudo causar buena impresión a ese tipo. Fernando era diferente que su hermano, no le gustaba hablar sobre literatura con mi hermana. No le gustaba que ella tuvo un mente libre. Pero, ya saben el resto del cuento. Mi cuñado se mató todos de sus animales y puso miedo en mi hermana. Él tuvo todos los aspectos que Isabel quiso, pero él no fue su hermano. Y la verdad es que ningún hombre a excepción de Rafael quiso saber la mente, los sentamientos y pensamientos de mi hermana. Porque una mujer con un mente libre es de mal carácter.
Alex,
ReplyDeleteTu cuento fue uno de mis favoritos de la clase <3 Pienso que su punto de vista fue fabulosa para este cuento. Su tema sobre "la muchacha de muy mal carácter" fue el mismo, pero me gusta este cuento por los ojos de su hermana. ¡Buen trabajo!
<3 Lena